Mientras avanzan los trabajos de demolición del antiguo Hospital General de Cancún, varias personas han comenzado a usar parte del terreno como estacionamiento. La práctica ha llamado la atención, pues algunos vehículos se encuentran en zonas que no están formalmente destinadas a ese fin.
El uso de estas áreas, donde aún se realizan labores de demolición, plantea cuestionamientos sobre la seguridad y la gestión del sitio. Algunos conductores confían en que todo salga bien, dejando el resto en manos de Dios.
Fuente: La Extra de Quintana Roo



