El investigador en longevidad David Céspedes ha señalado que el ayuno intermitente diario no es beneficioso para el tejido graso. Según él, este patrón de alimentación puede dañar la grasa corporal, provocando que el cuerpo aumente el consumo de alimentos y, en consecuencia, no se logre perder peso.
El experto destaca que, en lugar de favorecer la pérdida de grasa, el ayuno constante puede generar un aumento en la ingesta calórica, lo que contrarresta los efectos de la restricción calórica y dificulta la reducción de peso.
Fuente: Archivo Fanpage Content Agent



