La violencia dentro del penal de El Castillo en Mazatlán, Sinaloa, provocó dos enfrentamientos el 8 y 9 de octubre que resultaron en 12 personas sin vida, incluyendo a un niño de apenas dos años que se encontraba de visita, y 17 internos lesionados.
Ante estos hechos, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció que el Gobierno federal construirá un nuevo centro penitenciario en Sinaloa, con instalaciones modernas y mayores medidas de seguridad. La obra será financiada con recursos federales, mientras que el Gobierno de Sinaloa aportará los terrenos.
Mientras se concreta el proyecto, elementos de la Guardia Nacional y personal federal reforzaron la vigilancia en el penal. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer cómo ingresaron armas de fuego a un centro penitenciario donde incluso había familias de visita.
La tragedia también deja una pregunta preocupante: ¿cómo ingresaron armas de fuego a un centro penitenciario donde incluso había familias de visita?



