Imágenes difundidas en redes sociales han generado cuestionamientos sobre el trato que reciben los coatíes en complejos hoteleros de la región, donde algunos ejemplares se acercan a los visitantes en busca de comida.
Aunque para algunos turistas puede parecer una práctica inofensiva, alimentar a estos animales con frituras, sobras y productos procesados puede afectar su salud, modificar sus hábitos alimenticios y hacer que dependan cada vez más de los seres humanos.
La situación también genera una contradicción: mientras la presencia de estos animales puede convertirse en un atractivo para tomar fotografías, su acercamiento a las mesas y áreas de comida llega a ser considerado una molestia por algunos huéspedes.
Ante este panorama, surge el cuestionamiento sobre la responsabilidad de los hoteles y visitantes en la protección de la fauna silvestre. Permitir que los animales se acostumbren a recibir comida sin establecer medidas de prevención puede poner en riesgo tanto su bienestar como la convivencia con las personas.
Los coatíes forman parte de la fauna nativa de Quintana Roo. No son mascotas ni entretenimiento turístico; respetar su entorno implica no alimentarlos, mantener una distancia prudente y evitar alterar su comportamiento natural.
La conservación también comienza con pequeñas acciones: admirar a la fauna silvestre sin intervenir en su vida.
Fuente: La Extra de Quintana Roo



